mayo 8, 2026

Hormigueo en la pierna derecha

Hormigueo en la pierna derecha

Sensación extraña en la pierna izquierda

Descargo de responsabilidad del contenido El contenido de este sitio web se proporciona únicamente con fines informativos. La información sobre una terapia, un servicio, un producto o un tratamiento no respalda en modo alguno dicha terapia, servicio, producto o tratamiento y no pretende sustituir el consejo de su médico o de otro profesional sanitario registrado. La información y los materiales contenidos en este sitio web no pretenden constituir una guía completa sobre todos los aspectos de la terapia, el producto o el tratamiento descritos en el sitio web. Se insta a todos los usuarios a que busquen siempre el asesoramiento de un profesional de la salud registrado para obtener un diagnóstico y respuestas a sus preguntas médicas y para determinar si la terapia, el servicio, el producto o el tratamiento concretos descritos en el sitio web son adecuados en sus circunstancias. El Estado de Victoria y el Departamento de Salud no asumirán ninguna responsabilidad por la confianza que cualquier usuario deposite en los materiales contenidos en este sitio web.

Hormigueo en las piernas

El dolor de piernas puede ser intermitente o constante y puede ir desde un dolor sordo hasta una sensación punzante, palpitante o de ardor. El entumecimiento puede percibirse como una pérdida de sensibilidad o una sensación de frío o hielo en una o varias zonas de la pierna.
La lista anterior incluye varios síntomas comunes que coexisten con el dolor de piernas, pero no pretende ser completa. Es posible que el dolor y/o el entumecimiento de las piernas vayan acompañados de signos de diabetes, cáncer, ciertos tipos de deficiencias nutricionales, etc.
La evolución del dolor de piernas depende de la causa subyacente. El dolor de piernas debido a una radiculopatía es frecuente4 y puede controlarse bien con un tratamiento no quirúrgico, con una mejora de los síntomas del 75% al 90%. Si el dolor se vuelve crónico y los síntomas neurológicos, como la debilidad y el entumecimiento, persisten o empeoran, puede recomendarse la cirugía.5
El dolor en la pierna puede estar asociado a afecciones subyacentes graves y necesitar un tratamiento inmediato para preservar la función de la pierna afectada. Los síntomas de alerta pueden incluir uno o una combinación de los siguientes:

Sensación extraña en la pierna

Puede que sientas como si te clavaran agujas desde dentro, o incluso como si hubiera hormigas caminando bajo tu piel. Si le ocurre esto, es que ha contraído parestesia.  El nombre puede sonar intimidante, pero no es más que un término médico para referirse a esa sensación de entumecimiento y hormigueo.
La mayoría de las personas lo han experimentado en algún momento de su vida, ya sea en las piernas o en otras extremidades. Hay una serie de condiciones y situaciones que pueden hacer que alguien sienta entumecimiento en las piernas.
Esta es la causa más típica de parestesia. Lo sepas o no, es algo tan normal que casi seguro que lo has hecho alguna vez. Es tan sencillo como tener las piernas cruzadas, arrodillarse o sentarse sobre ellas durante un largo periodo de tiempo. Hacer esto puede presionar el nervio ciático, que va desde la parte baja de la espalda hasta los dedos de los pies y tiene raíces que se ramifican por la parte posterior de cada pierna. Esto puede cortar la circulación del nervio, haciendo que deje de enviar mensajes al cerebro. Cuando los nervios no pueden enviar señales al cerebro de esta manera, las piernas se consideran entumecidas.

Adormecimiento de la pierna nhs

El entumecimiento, a veces llamado «parestesia», significa que se pierde parte o toda la sensibilidad en la parte del cuerpo afectada. No sentirás ni un ligero toque, ni dolor, ni temperatura. El entumecimiento se debe a un problema de los nervios que envían señales al cerebro.
El tratamiento dependerá de la causa subyacente del entumecimiento. Los problemas nerviosos de larga duración pueden tratarse a veces con medicamentos, como antidepresivos, corticosteroides o gabapentina y pregabalina (si tienes fibromialgia, esclerosis múltiple o neuropatía diabética).
Puedes masajear la extremidad afectada para ayudar a mejorar el flujo sanguíneo. A veces, poner una bolsa de hielo o calor en la zona durante 15 minutos puede ayudar, pero ten mucho cuidado de no dañar la piel. Si la zona está adormecida, no notarás si se calienta o enfría demasiado.